Wilier también tiene interesantes modelos para la práctica del Tiatlon o pruebas contra-reloj. Sin duda alguna, se trata de bicis muy llamativas. Particularmente este modelo me encanta.
Sigo sorprendido con las bicis Canyon. Para mí son los modelos más recomendados del mercado, y cada vez esto más convencido de que en un futuro tendré una bici Canyon.
Sus componentes, su cuadro y sobre todo, su precio, me da que pensar. No es posible que las grandes marcas estén cobrando un auténtico dineral por sus modelos tope de gama, y la marca Canyon ofrezca modelos súper competitivos, tanto o más que las marcas punteras, y su costo sea netamente inferior.
No es ni la bici de mis sueños, pero tampoco es una bici que tenga algo especial. Como vemos, es un modelo sencillo, muy clásico, y monta componentes de segunda fila.
Su peso tampoco es de los más bajos, aunque viendo lo que lleva, no es de extrañar que esté casi rozando los nueve kilos.
No obstante, y diciendo algo en favor de este modelo, naturalmente que se trata de una bici que se puede adaptar perfectamente a cualquier usuario que se inicie en el ciclismo de carretera, y no quiera invertir mucho dinero al principio.